
No puedo estar hecho a imagen y semejanza de Dios. No me lo creo. Seria un dios extraño, raro, aburrido, con manias, con temores... ¿Y semejante a quien entonces? ¿Pertenezco a este planeta? ¿Soy de este planeta? ¿Estoy adaptado a este planeta?. Estoy a expensas de cualquier bichito que se lo proponga. No aguanto un frio apretadito, ni un calor exagerado y los nublados me ponen. No puedo ser de este planeta, seguro, y me lo temia, hace tiempo que me lo veia venir, especialmente cuando me veo en el espejo: la oxidación esta surtiendo efecto. ¡¡No sere eterno¡¡ No viviré eternamente. ¿A semejanza de quien entonces?. Vaya faena, resultar ahora que somos semejantes a nuestros semejantes.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada